Después de haberme resignado a no ser amada, la vida me sorprendió. Lo conocí en el lugar menos pensando y lo fui queriendo de a poco. Creo si el primer día que lo conocí me hubieras preguntado si sabía que lo iba a querer te digo jamás imaginé que iba a quererlo tanto como lo quiero. Mientras mi mente no queria dejar el pasado atrás, él iba ocupando un lugar en mi vida que ni yo notaba. Parece que muchas veces estamos ocupados pensando en lo que no vale la pena y nos olvidamos que nuestro corazón siente y no avisa cuando se enamora. 

Yo no queria volver a sufrir, no queria querer a nadie más, no queria quererlo y dar todo por amor pero no pude evitarlo, pareciera que cuando no queremos enamorarnos, nos volvemos más débiles y propensos al amor.