Cuando no sabes a donde vas, cualquier camino puede servir. Dan miedo, los cruces de camino, da miedo partir, da miedo volver. Las preguntas, las respuestas, dan miedo. Si no sabes hacia a donde vas, lo mejor es dejarte llevar, como flotando en el viento,, A veces hay que desprenderse del equipaje, y como una pluma, dejarse llevar por el viento.